“Marchando una de geles…”, Marina Zamanillo

Tras los primeros días de adaptación al buque, la tripulación, los horarios, el balanceo…ya me siento como pez en el agua, dispuesta a aprender de todos los componentes del Hespérides y aportar un granito de arena al conocimiento del océano.

Mi nombre es Marina Zamanillo y soy de Mallorca. Mi pasión es el mar, quizás influenciado por mi nombre o mi origen, pero lo cierto es que no concibo la vida sin él. Este hecho me inclinó a dedicarme a su estudio, y actualmente soy doctoranda en el Instituto Ciencias del Mar de Barcelona.

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Marina Zamanillo.

Mi  objetivo en esta campaña es estudiar los geles del agua de mar. No, no se trata de los restos de gel de baño. En oceanografía, se denominan geles a moléculas orgánicas liberadas principalmente por el fitoplancton que se agregan por interacciones físicas o químicas y presentan propiedades de gel, como la flexibilidad.

En el océano pueden encontrarse geles de hasta algunos metros de longitud, pero en mi caso me dedico al estudio de los geles microscópicos. ¿Y por qué este especial interés en esas minúsculas partículas?  Pues bien, se sabe, entre otras cosas, que estos geles marinos pueden pasar a la atmósfera e influir en la formación de las nubes, afectando así al clima. Con la presente preocupación por el cambio climático, es de vital importancia conocer los factores que influyen en el clima y mejorar así las predicciones hacia el futuro.

A parte de trabajar, disponemos de ciertos descansos que aprovechamos para recuperar energías y disfrutar del entorno, y nada mejor para ello que practicar yoga en la cubierta de vuelo sintiendo la brisa marina ante un inmenso mar de geles y peces voladores.

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Yoga en el BIO Hespérides.

Marina Zamanillo

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Una respuesta a ““Marchando una de geles…”, Marina Zamanillo

  1. Marina, acabo de leer tu artículo y con la foto de las tres reinas del jardín de las Hespérides he notado que no teníais la manzana y me he acordado de la historia de este jardín. Habéis pasado muy cerca de él y ya veo que os ha afectado.

    Los autores clásicos, varios siglos antes de Cristo, situaron el Jardín de las Hespérides en Canarias. Este lugar hace referencia a las islas paradisíacas en las que habitaban las Hespérides, las tres hijas de Atlas, el personaje mítico condenado a sostener la cúpula terrestre tras ser derrotado por Zeus. El Jardín estaba custodiado por Ladón, un fiero dragón de 100 cabezas por las que escupía fuego y al que los antiguos griegos “descubrieron” en la imagen del Teide en erupción.

    En el Jardín de las Hespérides crecían manzanas de oro en los árboles y cuando a Hércules, otro personaje mítico de la antigüedad, le encomendaron sus famosas 12 tareas, una de ellas fue robar esta manzanas. Hércules convenció a Atlas para que las robase, porque le sería más fácil entrar en el Jardín engañando al dragón. Mientras, Hércules se comprometió a sostener, temporalmente, el cielo. Atlas aceptó y robó las manzanas después de matar a Ladón, que confiado, le había franqueado las puertas de aquel paraíso. Y aunque la intención de Atlas era huir y traspasar para siempre su pesada carga a Hércules, finalmente Hércules logró engañarle y devolverle a su lugar. Después, las manzanas fueron entregadas a Atenea, quien las devolvió al Jardín y a sus jardineras, las Hespérides.

    Hasta pronto

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