Aventureros antárticos contemporáneos I

Los científicos que viven en la Antártida

No solo vamos a la Antártida los científicos participantes en el Proyecto PEGASO. Hay otros científicos que van a vivir, si cabe, una experiencia aún más extrema, ya que realizan sus investigaciones en plena Antártida, viviendo en las Bases Antárticas Españolas.

Nos hemos encargado de transportarles hasta allí y no hemos querido perder la oportunidad de preguntarles acerca de su trabajo, anécdotas, etc. A continuación, y en el siguiente Post, descubrimos su historia:

Paco Navarro

Paco Navarro.

Paco Navarro.

El investigador de la Universidad Politécnica de Madrid, se encarga de coordinar un proyecto internacional denominado DINGLAC (”Dinámica Glaciar”). En esta campaña antártica, participan cuatro investigadores pertenecientes a las universidad japonesas de Hokkaideo y Chiba, al Instituto Nacional de Investigaciones Polares de Japón (ubicado en Tokyo) y la Academia de Ciencias de Uzbekistán.

Llevarán a cabo tres actividades distintas:

a) En los Glaciares ”Johnsons” y ”Hurd”, ubicados en Isla Livingstone, se encuentra ubicada una red permanente encargada de medir el balance de masas (pérdidas y ganancias) de ambos glaciares, desde la campaña antártica 2000­-2001. Dichos glaciares pertenecen a una red internacional denominada “WGMS” (World Glacier Monitoring Service).

b) Por otro lado, instalarán instrumentación (sensores térmicos y de presión) en el lecho de los glaciares mediante sondeos de agua caliente a unos 150­- 200 metros de profundidad. Paralelamente, extraerán muestras subglaciares de formas de vida para su estudio biológico.

c) Por último, realizarán medidas con georadar, utilizando técnicas de radioecosondeo, con el objetivo de determinar los espesores de hielo mediante el uso de ondas electromagnéticas.

Paco Navarro en la Antártida. Fuente: Juan Carlos García; El blog más frío del mundo.

Paco Navarro en la Antártida. Fuente: Juan Carlos García; El blog más frío del mundo.

Lo más sorprendente de este experimentado investigador es su gran bagaje científico en campañas antárticas. La primera vez que Navarro estuvo en el continente antártico lo hizo cuando solo tenía 23 años (1983­-1984) en la Base de los EEUU “Amundsen­Scott”, en el Polo Sur (no en la costa de la Antártida, sino en el auténtico Polo Sur). Lo más sorprendente es que no estuvo allí un mes y medio, como nosotros, sino que estuvo un año entero. Es por ello por lo que al volver ya estaba bien entrado en los 24 años de edad.

Allí paso gran parte del tiempo viviendo en una tienda de campaña a -­25ºC de temperatura. Nos comenta que cualquier cosa que quería que estuviese en estado líquido o semisólido (al menos cálido) debía de guardarla dentro del saco de dormir por las noches. De esta manera, en numerosas ocasiones durmió amorosamente con tubos de pasta de dientes o toallitas.

Nos explica también, cómo las letrinas estaban cavadas al aire libre (recordamos: a -­25ºC ) y los excrementos se recogían en bolsas, para posteriormente tratarlas en el barco cuando venían a recogerlos.

Periódicamente, un avión volaba desde Nueva Zelanda y dejaba caer paracaídas con luces (ya que era invierno austral, es decir, oscuridad completa), en los cuales había suministros, comida, etc. Dicho avión tenía que recorrer 4500 Km. de ida más 4500 Km. de vuelta (un total de 9000 Km.), acompañado de otro avión nodriza para suministrarle combustible.

Por si todo lo anterior fuera poco, Navarro ha estado dos veces en Isla Decepción, cuatro en Isla Livingstone, seis en Svaldbarg (Ártico) y una en Groenlandia.

Alejandro Díaz Moreno

Alejandro Díaz Moreno Alejandro Díaz Moreno (Fuente: La noche Europea de l@s Investigador@s).

Alejandro Díaz Moreno. Fuente: La noche Europea de l@s Investigador@s.

Nacido en Las Palmas de Gran Canaria, Geólogo y estudiante de doctorado del Instituto Andaluz de Geofísica (Universidad de Granada). Se encuentra camino de la Antártida para realizar la vigilancia sísmica de Isla Decepción.

Para ello, aplicará técnicas de sismovolcánica mediante cuatro estaciones sísmicas portátiles y un array sísmico. Es la primera vez que viaja a la Antártida y estará dos meses en la CAE Gabriel de Castilla en Isla Decepción.

Existen tres estaciones permanentes: una en Isla Decepción, otra en Isla Livingstone y otra en Caleta Cierva (a la que hay que cambiarle las baterías).

Sin embargo, no todo es de color de rosas. El día que había que embarcar el material en Cartagena salieron desde Granada con, aparentemente, tiempo de sobra. Pero, al llegar se encontraron al personal que iba a zarpar en 15 minutos y cargaron el material a toda prisa; gracias a eso, el proyecto sigue en marcha. Además, han tenido que cargar en el avión desde España algunos instrumentos que faltaban, algo habitual en este tipo de investigaciones.

Pablo Rodríguez Ros

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