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Una semana en Islas Orcadas

Ya dejamos atrás las Islas Orcadas con rumbo a nuestro próximo destino que, a priori y debido a las condiciones meteorológicas, será el Mar de Weddell y sus zonas adyacentes.

Desde el día 8 de enero, debido a nuestro objetivo científico, nos hemos situado en la misma ”masa de agua”. Es decir, nos hemos desplazado por la misma zona mediante el uso de dos boyas especiales (“Lagrangianas”) que nos indican en todo momento dónde se encuentra nuestra masa de agua de interés. Así, básicamente el BIO Hespérides se ha encargado de perseguir estas boyas durante una semana para que nosotros podamos coger muestras y hacer experimentos sobre “la misma agua”.

BIO_Hespérides

Dejamos atrás las Islas Orcadas rumbo al Mar de Weddell.

Principalmente, hemos realizado experimentos de 24 horas, muestreos de agua en continuo, muestreos diarios en zodiac de microcapa superficial y agua a 10 cm de profundidad, y un experimento con ciclo día/noche de 36 horas de trabajo ininterrumpido. La meteorología que hemos tenido en esta zona ha sido de lo más variada: Días soleados, nublados, ventosos, fríos e  incluso calor.

Estos días hemos podido disfrutar de unos paisajes de una belleza extraña. Al estar moviéndonos por una superficie relativamente pequeña, el paisaje que veíamos todos los días era prácticamente el mismo. Las Islas Orcadas al fondo con una increíble presencia, totalmente cubiertas por nieve. Mirarlas es como observar los Pirineos sumergidos hasta la cima.

ATARDECER+ICEBERG

Paisajes de insólita belleza.

En las proximidades, dos icebergs enormes nos ”vigilan”. Siempre están ahí, prácticamente en el mismo sitio todos los días regalándonos atardeceres espectaculares. Tal es la curiosidad que despertaron los icebergs en nosotros que decidimos ir a visitarlos. La visión de cerca de estos monstruos es sobrecogedora, sobre todo al pensar que la parte sumergida es varias veces más grande que la que podemos ver en el exterior.

Iceberg+Pajaros

Icebergs imponentes.

Sorprendentemente, ayer nos pasó algo que pocas personas pueden ver y,  según dicen, solo se ve una vez en la vida. Estuvimos alrededor de media hora al lado de un Iceberg viéndolo y evaluando los pequeños trozos de hielo que se desprenden para realizar algún experimento. Hasta ahí todo normal: una visión increíble de distintos colores azules, aves sobrevolando y pequeños icebergs flotando alrededor. Sin embargo, al llegar al buque nos informan de que había un iceberg que se estaba rompiendo y se daba la vuelta.

Iceberg_Vuelta

Iceberg rompiéndose y dándose la vuelta.

Resulta que los icebergs cuando se van derritiendo llega un momento que se dan la vuelta sobre si mismos, saliendo a la superficie la parte que se encontraba sumergida. Pues al iceberg al que le estaba sucediendo eso, era el que habíamos estado visitando minutos antes. Poco antes estaba entero y tenía un aspecto compacto; sin embargo, de repente paso a ser un iceberg que se balanceaba de un lado a otro y del que se habían desprendido trozos del tamaño de edificios pequeños que se encontraban dispersos alrededor.

Siguiendo con las experiencias de estos últimos días, me gustaría contar algo acerca de la fauna del lugar. Una de las ventajas que tiene salir todos los días en una zodiac, alejarse varios kilómetros del BIO Hespérides y quedarse a la deriva para poder muestrear el agua más superficial del océano Antártico con 5000 metros de profundidad debajo nuestra, es que pasan cosas increíbles.

Rotundamente, puedo afirmar que ha sido la experiencia ‘faunística’ más intensa de mi vida. Los animales del lugar se acercan a ti como si fueses una gran trozo de madera a la deriva. Hemos tenido visitas de aves como los Petreles Gigantes, Albatros, Golondrinas Antárticas, Skuas, etc.; algunas de las cuales planeaban sobre nosotros con su envergadura de varios metros o venían nadando como si fuesen patos.

Un par de veces se han acercado a la embarcación lobos marinos mirándonos con muchísima condescendencia, nadando cerca nuestra durante menos de un minuto para después alejarse lentamente. Pero, sin duda alguna, las grandes estrellas han sido los “Pingüinos Barbijo”. Absolutamente todos los días se han acercado a nosotros nadando, saltando y buceando. Les llamaba muchísimo la atención el espejo que introducimos dentro del agua y se acercaban en grupillos de cuatro o cinco.

Weddell_Sea

El pequeño pingüino “Mikjail” sobre la zodiac del Hespérides.

Hasta que un día, un pequeño pingüino bautizado como “Mikjail” por parte de la tripulación, se nos acercó demasiado. El pequeño Mikjail siempre iba solo hasta que nos encontró y tras dar varias vueltas alrededor de la zodiac ¡se atrevió a saltar dentro de ella!. Una pena que no podamos subir videos, ya los veréis. No contento con saltar una vez dentro de la zodiac lo intentó en numerosas ocasiones y al final estuvo con nosotros unas 4 veces.

En conclusión, podríamos decir que, en Islas Orcadas ni si quiera los pingüinos te tienen miedo. Es lo que sucede en los lugares dónde no habita el ser humano o dónde habita pero no hace daño a la fauna.

 A 16 de enero de 2015 en Islas Orcadas, Océano Austral.

Pablo Rodríguez Ros

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