Efectos del cambio climático en las gorgonias blancas

Jose Manuel Pereñíguez, estudiante de doctorado en el Grupo de Investigación en Ecología y Conservación Marina de la Universidad de Murcia, nos descubre las gorgonias blancas (Eunicella singularis) en la reserva marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas, un claro ejemplo de las dimensiones de la amenaza del cambio climático.

Nos encontramos al sureste de la península ibérica, en Cabo de Palos, un pequeño pueblo pesquero que en verano multiplica por 10 o más su población. Cabo de Palos y el Mar Menor, ambientes costeros extremadamente próximos, escenifican un claro ejemplo a pequeña escala de cómo el contexto natural y antrópico son los principales responsables del estado de nuestros ecosistemas. En la reserva marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas, las gorgonias blancas (Eunicella singularis) son un claro ejemplo de las dimensiones de la amenaza del cambio climático.

El valiosísimo ecosistema lagunar del Mar Menor, por un lado, es un ecosistema en estado crítico debido, principalmente, al gran y grave impacto de las actividades humanas de su entorno. A grandes rasgos, podríamos decir que la actividad humana ha sido capaz de desencadenar tanto el cambio en la dinámica oceanográfica de esta laguna, como en la calidad de sus aguas. La apertura de nuevos canales de comunicación entre el mar Mediterráneo y el Mar Menor, la construcción de diques o espigones, el vertido de residuos urbanos, de nutrientes provenientes de la agricultura, entre otros, han forzado el cambio en la composición de especies de la laguna. Por otro lado, el entorno marino de Cabo de Palos, con la reserva marina Cabo de Palos-Islas Hormigas como máximo estandarte de esta pequeña población, pese a contar también con sus propios problemas como la sobrepesca o la degradación de fondos por pesca de arrastre, actualmente goza de un estado de salud relativamente bueno en comparación con el Mar Menor.

Pese a que ambos ecosistemas están sometidos a diferentes impactos derivados de la actividad humana, una de las principales diferencias entre estos dos entornos es el peso relativo de los impactos en relación con la superficie, estando los impactos derivados de la actividad humana mucho más concentrados en la laguna del Mar Menor que en el entorno marino de Cabo de Palos, donde los impactos derivados de la actividad humana se encuentran más dispersos. Algo lógico, ya que la línea costera es muy amplia.

Reserva marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas.
Reserva marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas.

Ahora bien, ¿y esto “pa qué”? Porque es necesario resaltar cómo, en función del contexto (geográfico, natural, social, etc.), la actividad humana o las “fuerzas naturales” serán las que determinen el devenir de un determinado ecosistema. En ocasiones, los impactos ocasionados por la actividad humana serán más grandes, y en otras menos, estos dependerán del contexto. En este sentido, quiero contaros un ejemplo en el que yo he trabajado, el de la gorgonia blanca (Eunicella singularis).

a) ejemplo de colonia tumbada, b) y c) conteo de colonias y sus características biofísicas, d) colonia con epibiontes y necrosada.
Una especie coralígena de elevada importancia ecológica

¿Qué ocurre con la gorgonia blanca en la reserva marina? Por un lado, en las últimas décadas, parece que los eventos de mortalidad masiva de corales se han incrementado fruto del cambio climático global. Por otro, en la reserva marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas, el número de buzos aumenta año tras año sustancialmente, existiendo en la actualidad unas frecuencias de buceo en determinadas zonas muy elevadas en comparación a otras reservas marinas. Esto ha hecho que desde el grupo de investigación al cual pertenezco, nos hayamos preguntado cuál de ambos impactos podría afectar en mayor medida a esta valiosa especie coralígena.

Por ello, planteamos obtener datos que nos permitieran responder a esta pregunta. Dicha toma se realizó del 2005 al 2010 y en 2015, y consistía en contar el número de ejemplares que había en un cuadrante que depositábamos sobre el fondo, mediante el buceo. Sobre estos ejemplares anotábamos distintas características (altura, necrosis [parte del individuo con tejido muerto], presencia de epibiontes y si estaban fragmentados o tumbados). Estos datos se tomaron a dos profundidades diferentes y para distintos bajos submarinos, algunos en los que se podía bucear y otros en los que no. Lo interesante de este trabajo fue que, además de comprar zonas en las que hay buceo y zonas en las que no, también pudimos ver si el cambio climático, manifestado en forma de temperaturas anómalamente altas y prolongadas en el tiempo para el año 2007, tenía un efecto sobre las gorgonias blancas.

¿Qué es lo que encontramos? A modo de síntesis, antes del 2007 en el que hay registros que muestran que posiblemente hubo una prolongación inusual de temperaturas elevadas en la columna de agua, la gorgonia blanca parecía contarnos claramente que el buceo estaba teniendo un efecto sobre ellas. Esto se debe a que en 2005 y 2006, encontrábamos que el porcentaje de ejemplares tumbados era mayor en la zona donde había buceo, al igual que la necrosis que, entre otras causas, se produce por contacto buceador-gorgonia. Sin embargo, sorprendentemente, en 2007 tras este evento de temperaturas anómalamente altas, dejaron de observarse estas diferencias entre zonas con y sin buceo, existiendo incluso mayores niveles de necrosis en las zonas sin buceo.


Número de inmersiones por bajo en la reserva marina de “Cabo de Palos- Islas Hormigas”.

¿Cómo puede ser? Hay que explicar que el tumbamiento de las gorgonias en muchas ocasiones está relacionado con la presencia sobre ellas de otros organismos que hacen que la resistencia con las corrientes marinas aumente, provocando que finalmente se tumben. Por tanto, y teniendo en cuenta que la necrosis favorece que sobre los corales crezcan más organismos, posiblemente tras este año, con temperaturas especialmente elevadas, se produjo de manera generalizada un proceso de necrosis que hizo que tanto en las zonas con buceo como sin buceo se tumbaran numerosas colonias, dejando de observarse el patrón anteriormente mencionado en años sucesivos (del 2008 al 2010 y en 2015).

¿Qué supone esto? Este trabajo supone un ejemplo claro de cómo, pese a que en numerosas ocasiones se pueden dar diversos impactos sobre una comunidad o población, en función del organismo en particular, del ecosistema en el que se encuentra, o del tipo de perturbaciones que se producen, las consecuencias pueden ser muy diferentes.

En el caso de la gorgonia blanca de la reserva marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas, entendemos que el impacto asociado al cambio climático es mucho más preocupante que el ocasionado por el buceo. Esta observación no debe hacer otra cosa sino alertarnos de la necesidad de tomar medidas de gestión encaminadas a mitigar los efectos del cambio climático, sin olvidarnos de gestionar los usos de nuestros espacios naturales, como permitir o no el buceo, que también afectan a la salud de los mismos.

Nuestros actos tienen una repercusión sobre el medio natural en el que vivimos, por lo debemos conocer cuáles son esos impactos que producimos sobre nuestros ecosistemas para intentar en la medida de lo posible eliminarlos o, en el peor de los casos, paliarlos. De ello dependerá nuestra supervivencia.

Jose Manuel Pereñíguez

Más sobre Jose Manuel Pereñíguez: 

Jose Manuel Pereñíguez.

Actualmente realiza su tesis doctoral en el Grupo de Investigación “Ecología y Conservación Marina”, bajo la dirección del Dr. José Antonio García Charton. En su tesis, busca avanzar en el uso de distintas técnicas que permitan evaluar mejor el estado de conservación de una especie de depredador apical tan importante en el Mediterráneo como es el mero (Epinephelus marginatus).  Haciendo un uso de técnicas tan variadas como las genéticas o las de telemetría acústica, trabaja para entender mejor características tan sustanciales como los patrones comportamentales o las pautas de conectividad genética de esta especie, para, en última instancia, proponer y diseñar medidas de gestión eficaces para su consevación. También es colaborador de la plataforma de divulgación científica Ecomandanga.

 

 

 

Fuentes:
  • Coll M, Piroddi C, Steenbeek J, Kaschner K, Ben Rais Lasram F, Aguzzi J, Ballesteros E, Bianchi CN, Corbera J, Dailianis T, Danovaro R, Estrada M, Froglia C, Galil BS, Gasol JM, Gertwagen R, Gil J, Guilhaumon F, Kesner-Reyes K, Kitsos MS, Koukouras A,
  • Lampadariou N, Laxamana E, López-Fé de la Cuadra CM, Lotze HK, Martin D, Mouillot D, Oro D, Raicevich S, Rius-Barile J, Saiz-Salinas JI, San Vicente C, Somot S, Templado J, Turon X, Vafidis D, Villanueva R & Voultsiadou E. 2010. The biodiversity of the Mediterranean Sea: estimates, patterns, and threats. PLoS ONE 5(8): e11842. doi:10.1371/journal.pone.0011842.
  • Coma R, Pola E, Ribes M & Zabala M. 2004. Long-term assessment of temperate octocoral mortality patterns, protected vs. unprotected areas. Ecological Applications 14: 1466- 1478.
  • Di Franco A, Milazzo M, Baiata P, Tomasello A & Chemello R. 2009. Scuba diver behaviour and its effects on the biota of a Mediterranean marine protected area. Environmental Conservation 36: 32-40.
  • Garrabou J, Sala E, Arcas A & Zabala M. 1998. The impact of diving on rocky sublittoral communities: A case study of a bryozoan population. Conservation Biology 12: 302- 312.
  • Hoegh-Guldberg O & Bruno JF. 2010. The impact of climate change on the world’s marine ecosystems. Science 328: 1523–1528.
  • Hoegh-Guldberg O, Mumby PJ, Hooten AJ, Steneck RS, Greenfield P, Gomez E, Harvell CD, Sale PF, Edwards AJ, Caldeira K, Knowlton N, Eakin CM, Iglesias-Prieto R, Muthiga N, Bradbury RH, Dubi A & Hatziolos ME. 2007. Coral reefs under rapid climate change and ocean acidification. Science 318: 1737–1742.
  • Linares C, Coma R, Díaz D, Zabala M, Hereu B & Dantart Lluís. 2005. Immediate and delayed effects of a mass mortality event on gorgonian population dynamics and benthic community structure in the NW Mediterranean Sea. Marine Ecology Progress Series 305: 127-137.

2 comentarios en “Efectos del cambio climático en las gorgonias blancas

  1. Observadores mediterráneos marzo 27, 2018 — 12:49 pm

    Le dejo un enlace que puede ser de su interés https://youtu.be/kVEW5gjh4Zg
    Un saludo

    Le gusta a 1 persona

    1. Muchas gracias! Super chulo el video 🙂

      Gracias por leernos, nos vemos en las redes 🙂

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto:
search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close